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charada

A propósito de burros catalanes, toros de Osborne, y murciélagos transilvanos

No me pidáis la vida. No hay un nombre
-patria, religión, hambre- que merezca
la renuncia a la vida de mi cuerpo.

He de guardar mi vida. Prolongarla.
Sorberla hasta la gota solitaria,
la última, que se arrastra por el vaso.

Con infamia y dolor, si es necesario,
tengo que conservarla. Es sólo mía.
Sólo mi vida tengo. Ella es la pieza
fundamental del ser, mi ser, yo mismo.

He de guardar mi vida. Defenderla
de quienes me la piden para un nombre
-patria, religión, hambre-. Si la pierdo

habrán muerto los nombres para mí.
Mejor es enterrarlos, por tanto, ahora
y lamentar su muerte. Con mi vida.

José María Fonollosa

1 comentario

Bárdenas -

Ni burros ni toros...VIVA EL TOCINO, CAGUEN DIOS!!! aragon power